Cómo limpiar las persianas de casa

Limpiar las persianas

Limpiar las persianas por la parte exterior, especialmente en ventanas que no están en una planta baja, puede resultado todo un reto pero ¡no te compliques! Te contamos paso a paso cómo hacerlo sin poner en riesgo tu seguridad y evitando que se convierta en un calvario.

Tips para una correcta limpieza de persianas

Limpiar las persianas enrrollables es una de las tareas más tediosas del hogar pero necesaria para eliminar toda la suciedad acumulada especialmente en invierno y otoño.

Pasos para limpiar la persiana

Si tenemos acceso al exterior de la persiana es muy sencillo. Baja la persiana dejando las lamas abiertas para limpiar bien la suciedad acumulada en las ranuras. Ahora, desde el exterior, con un cepillo de cerdas blandas cepilla de arriba a abajo las lamas para eliminar toda la suciedad. Una vez cepillado coge una bayeta con agua y jabón y limpia la persiana en el mismo sentido que la has cepillado. Enjuaga la bayeta tantas veces como sea necesario hasta que la persiana quede limpia. Para finalizar seca la persiana con un paño.

Si no tenemos acceso a la persiana por la parte exterior porque sea un piso alto, recuerda que lo primero y más importante es tu seguridad. En este caso, todas las persianas cuentan con un tambor. En primer lugar, debes destapar el tambor, es decir, la estructura donde se enrolla la persiana, que cubre la parte superior de la ventana y que suele estar atornillada. Una vez retirada y con la ayuda de una escalera, deberás cepillar, aspirar y limpiar minuciosamente lama a lama, así como los ranuras entre ellas.


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Limpieza según el material

Dependiendo del material con el que esté fabricada cada persiana, deberías utilizar un producto diferente. En el caso de la madera, existen limpiadores específicos pero siempre puedes recurrir al producto que empleas cuando limpias tu parqué.

En el caso de persianas de plástico, será suficiente si las limpias con agua y jabón. Aunque si la suciedad es persistente, puedes utilizar algún desengrasante o tu detergente lavavajillas habitual para mejorar los resultados.

Si, por el contrario, las persianas instaladas en tu casa son metálicas, pásales primero un paño seco para eliminar el polvo y termina repasando con un trapo impregnado en alcohol.

En este proceso ten en cuenta que debes secar cada lama antes de pasar a la siguiente, ya que si alguna queda húmeda es muy probable que vuelva a ensuciarse con los restos de polvo.

Al ser una labor que no se realiza con mucha frecuencia, te recomendamos que aproveches para limpiar también todo el hueco tras la tapa del tambor, donde no resulta extraño que aparezcan telarañas y se acumule la suciedad. ¡Adiós a las persianas ennegrecidas!